Un primer ejemplo talipiano

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«Amistades peligrosas»

Anna: ¡Uy! Si no me equivoco, estoy viendo un quiróptero que viene directo.

Eva: ¡Oh, no! No la soporto. No conozco cosa más idiota.

Idoia: ¡Que no se una a nosotras, por favoooorr…!

Olga: Es fijarse en su manera de caminar, en su actitud en general, y sentir náuseas.

Uxía: Lo peor de todo es no poder nombrarla… Y eso que el apodo le va perfecto.

Cuando La Murciélago llegó hasta ellas, la saludaron con un profuso saludo con las manos y la sonrisa más hipócrita del mundo.


TRABA: Es una traba que he denominado «de sustracción paradójica».
Cada personaje no puede nombrar la vocal que encabeza su nombre, de manera que, en sus palabras, no existe tal letra (vocal sustraída).
El problema con el que se encuentran las protagonistas (en conjunto) es que ninguna de ellas puede nombrar el mote del tercer personaje, ya que contiene todas las vocales.
La paradoja es doble: por una parte, ningún personaje podría mencionar su propio nombre. Por otra parte, ninguno puede nombrar al tercero (La Murciélago).

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